De forma reciente Alejandro Sanz ha comparado los derecho de los niños con sida africanos con el derecho de los autores a lucrarse por su obra. Es para hacérselo mirar. Yo podría compararme ahora con un judío alemán en pleno auge nazi porque a fin de cuentas los dos nos encontramos reprimidos y amenazados por realidades externas a nosotros mismos: ellos por los nazis y yo por mi madre. Lo mismo hace Alejandro Sanz: ¿que las dos cosas son derechos legítimos? Eso es discutible, pero aun dándole por bueno que lo que él exije son realmente derechos, en cualquier caso hablamos de dos tipos de derecho completamente distintos: derecho a la vida y a la libertad en comparación al derecho a lucrarse de una creación personal, de una "obra de arte".
He estado leyendo algunos de sus comentarios en su twitter y son todo gilipolleces sin más fundamento que o bien su ignorancia o bien su interés personal: dice que en las listas de ventas ya casi no hay autores noveles, y que por tanto la piratería se los ha cargado. Lo que este hombre de gran inteligensia no sabe es que esos autores tienen vías de financiación mucho más lucrativas que la venta de discos, y que por tanto no les hace falta vender demasiado en formato físico para poder ser conocidos y subsistir de su propio trabajo, no necesitan a una discográfica que los promocione porque ellos mismos pueden hacerlo vía Internet. Me gustaría saber qué opina este gran admirado artista de otros tales como Russian Red o Delorean. Probablemente no sepa nada de ellos, ni de la gran mayoría de la escena indi española. Por poner otro dato, otro posible argumento en su contra, Delorean, grupo del norte de España, vende mucho más en USA que en su país natal ( El País Vasco :')))) ), por lo que si sale en alguna lista de ventas no será precisamente en una en la que no vende demasiado.
Lo que sí que es cierto es que las discográficas ya no apuestan tanto por autores noveles, y no me extrañaría nada de que la causa de ello fuese la piratería. Hay que tener en cuenta qué es lo que implica esto y qué es lo que no implica: implica que a la larga veamos menos bisbales, chenoas y bustamantes, cantantes que por norma general dependen de alguien que les promocione para subsistir de su obra, que muchas veces ni siquiera es realmente suya. Lo que no implica es que todo grupo nada conocido no pueda darse a conocer y vivir de su música: grupos que se hagan notar vía internet, grupos que no dependan ya de una discográfica para hacerse conocidos y vender entradas. Esto es un problema sólo para aquellos cantantes y grupos que no sean lo suficientemente buenos, lo que puede ser la causa, en un futuro, de que bisbales y chenoas desaparezcan para siempre (desgracia absoluta). Tengo la teoría de que si a las personas les molan estas cosas es porque no han escuchado demasiada música, es decir, se ven determinados a la moda que les impone la radio y la televisión. Internet es "libertad", en el sentido de que ya no se está tan coaccionado por las imposiciones de los medios. El poder de la discográfica se desvanece, que se jodan.
